1. Lectura activa y subrayado: Anima a los jóvenes a leer con un propósito, subrayando las ideas principales, los personajes clave y las palabras desconocidas. Esto les ayudará a concentrarse y a recordar lo que leen. 2. Resúmenes y esquemas: Pídeles que resuman cada capítulo o sección del libro en sus propias palabras. También pueden crear esquemas o mapas conceptuales para visualizar la estructura del texto y las relaciones entre las ideas. 3. Debates y discusiones: Organiza debates o discusiones sobre los libros que leen. Esto les permitirá compartir sus interpretaciones, escuchar diferentes puntos de vista y profundizar en los temas tratados. 4. Conexiones con la vida real: Anima a los jóvenes a conectar lo que leen con sus propias experiencias, conocimientos previos y el mundo que les rodea. Esto les ayudará a comprender mejor el texto y a desarrollar un pensamiento crítico. 5. Variedad de textos: Expón a los jóvenes a una amplia gama de textos, incluyendo novelas, ensayos, artícu...